
(La modesta presencia cubana en las piletas olímpicas)
Reinaldo Cedeño PinedaLa cenicienta del deporte cubano, la natación, también ha estado presente en el increíble escenario del Centro Acuático de Beijing, conocido como el Cubo de Agua por su futurista arquitectura.
Sí, créalo.
Fue una presencia modesta, casi imperceptible; pero presencia al fin, en busca de experiencia y personalidad con vistas al futuro.
Tales son los casos del joven Pedro Medel, quien consiguió la marca mínima en los 200 metros espalda, y de la más experimentada Heisy Villarreal, quien recibió una invitación (wild card) de la Federación.
“Contagiados” por las marcas fenomenales logradas en la instalación, también mejoraron la suyas, aunque el entorno internacional vaya quedando lejos.
El primero se presenta como el más importante talento de las piletas en la Isla, y su participación aquí se suma a la del Campeonato Mundial Juvenil.de natación en Monterry, México, este propio año.
A sus 17 años recién cumplidos, Medel se presentó en su heat eliminatorio, y llegó segundo con marca personal para los 200 metros espalda de 2.01.32, con lo que rebajó en más de dos segundos su anterior tope personal de 2.03.62.
Aunque el registro de Cuba lo ostenta Rodolfo Falcón, por debajo de los dos minutos, poco a poco el cubano se va acercando a esa barrera, y ojalá sea un buen augurio para que Cuba despierte dentro de las piscinas.
Por su parte, la Villarreal, plurimedallista en la Olimpiada del Deporte Cubano (evento que cada dos años Cuba desarrolla con su talento deportivo dividido en tres grandes equipos y con una creciente invitación internacional) hizo lo suyo en los 200 metros libres.
Su marca anterior de de 2:05.68 minutos fue llevada en Beijing hasta 2.03.23, cuarta de su heat eliminatorio ganada por la ucraniana Natalia Khudyakova (2:02.27). Muy poco para pensar en algún resultado.
Por suerte, Cuba regresó este año al Campeonato y Centroamericano del Caribe de Natación (CCCAN) por edades tras una década de ausencia, en los planes de la Comisión Nacional de l deporte que encabeza el subcampeón olímpico Rodolfo Falcón.
Sólo un trabajo serio entregará algunos nombres y resultados, tal como sucedió con al generación de los noventa, cuya cima resultaron las medallas olímpicas de Falcón y Neisser Bent en 100 metros espalda durante Atlanta 1996.
Las piscinas sin mantenimiento y quebradas en muchas áreas deportivas o recreativas, es otro atentado a la recuperación de la natación cubana que incluso llegó a liderar el área centroamericana y del caribe en 1993 y 1998… pero unos años después, en la cita del 2006… apenas ganó un bronce.
Después de lo que he visto en las transmisiones desde Beijing, no quisiera ver más la utilización de cronometraje manual en el complejo de piscinas Baraguá en La Habana (nuestra mejor pileta) construida para los Juegos Panamericanos de 1991.
A estas alturas es algo absolutamente anacrónico, y desestimulante.
La natación es costosa y su mantenimiento, más si queremos que deje de ser para Cuba una participación simbólica y que aporte al medallero de los eventos múltiples, hay que concentrar recursos y energías.
Ojalá dentro de un tiempo, pueda dejar de escribir sobre la participación de la natación cubana en grandes citas, como una curiosidad.
BRASIL EN LA PILETA OLÏMPICA BEIJING 2008Brasil, vanguardia de la natación latinoamericana, no ha podido aquí atrapar una medalla en las durísimas pruebas; pero varios de sus representantes han tenido fuerza para llegar a las finales olímpicas, y lo han intentado.
Hasta ahora el mejor ha sido Kaio Almeida, séptimo en 200 metros mariposa (1.54.71), aunque mejor estuvo en las semifinales (tercero con 1.55.21).
Thiago Pereira que había declarado venía por luchar una medalla, fue octavo en los 400 metros combinado (4.15.40, peor que su 4.11. 74 en eliminatorias. Le quedarán otros intentos en combinados, espalda o relevos.
César Cielo Filho logró entrar a la final de los 100 metros libre aún por efectuar, pero con el ocatvo mejor registro (48.07)
Y Gabriela Silva fue octava en 100 metros mariposa. Sería un estímulo para la natación de esta parte del mundo.
No sería extraño ver a Brasil en alguno de los relevos.
Nadie olvida nombres sagrados de la natación brasileña como Djan Madruga, el combinadista Ricardo Prado y los libristas Gustavo Borges y Fernando Schroeder, todos con medallas olímpicas en su haber.
Hacia allí hay que mirar.